«Una triste noticia enlutece al país. Juan Radrigán, uno de los más importantes dramaturgos de nuestro país nos ha dejado», escribió a través de su cuenta de Twitter, el ministro de Cultura Ernesto Ottone, definiéndolo como un «hombre mágico y sabio», además de «profundamente conectado con el pueblo chileno».

En 2011, la destacada personalidad del teatro recibía el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales, mismo año en el que se le diagnosticó un cáncer al pulmón y que en julio del presente lo mantuvo internado con riesgo vital en la Clínica Oncológica Fundación Arturo López Pérez.

A los 79 años, el autor de obras insignes como «Amores de cantina», «Fantasmas borrachos», «El Toro por las astas», «Made in Chile», entre otras, falleció dejando un gran legado en las tablas y que fue reconocido en septiembre con un homenaje a su figura en el Teatro Nescafé de las Artes.

El literato chileno basaba sus trabajos en la marginalidad, asociada a un contexto cultural, social y político, buscando la reflexión y la dignidad. Radrigán Rojas también traspasó su conocimientos a nuevas generaciones impartiendo cátedras en universidades. Los dos Altazor (2005 y 2014), además del Premio Bicentenario de Dramaturgia (2010), lo alzaron entre los grandes del género.

Los restos del dramaturgos son velados desde esta tarde en la sala 1 del Teatro Sidarte (Ernesto Pinto Lagarrigue 131, Recoleta).

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