#Corazones30Años: «Corazones», el disco de Los Prisioneros que marcó una etapa

Foto: Alejandro Barruel

Un 20 de mayo de 1990, a través del sello EMI y producido por argentino Gustavo Santaolalla, se estrenó el disco «Corazones», considerado uno de los fundamentales de la música chilena. En el listado «Los 50 mejores discos chilenos», que elaboró la Revista Rolling Stone Chile en 2008, califica en el puesto número nueve, mientras que en cuanto a ventas alcanzó una certificación de cuatro discos de platino.

El álbum se extiende por poco más de 45 minutos, dividido en nueve tracks, entre los que destacan «Corazones Rojos», «Tren al Sur» y «Estrechez de Corazón». Asimismo, es el cuarto de estudio de la banda oriunda de San Miguel, el primero sin Claudio Narea, quien abandonó el proyecto durante su producción, y el último antes del primer receso de Los Prisioneros. El material fue grabado, mezclado y masterizado en Los Ángeles, California entre octubre de 1989 y enero de 2020.

En conversación con La Tercera, Jorge González recordó «Corazones», donde se asumen letras más dolientes, y que, sin lugar a dudas, reflejan el quiebre que sufrió el trío en ese entonces. «Yo estaba enamorado, mucho, de un amor imposible. El mejor (…), porque nunca decae, es eterno, nunca envejece, o es real. Se queda congelado en el flechazo (…) No quería nada de rock. Si lo volvía a hacer era gil, obediente. Y no. Hice lo que se me cantó. Algo romántico y techno». En resumen, lo definió como «una mezcla de Salvatore Adamo con house. Era un sonido muy cálido hecho con computador. No existía esa mezcla y aún no existe».

Por otro lado, el disco también significó desprenderse de la formación original, ya que para su promoción en vivo se integraron Cecilia Aguayo en teclados y Robert Rodríguez en el bajo. La sonoridad del disco también cambió, con un tinte más electrónico y el uso de sintetizadores, algo que se vio reflejado en cortes como «Amiga mía» y «Noche en la ciudad».

Tras su presentación en el Festival de Viña en 1991, Los Prisioneros se disolvió indefinidamente, cerrando así una etapa de una de las bandas más importantes de la historia de la música chilena, y quizás la más influyente del género rock pop.

MARCÓ UNA ETAPA

La banda no volvería sino hasta 10 años después, con Jorge González, Miguel Tapia y Claudia Narea, cuyo segundo ciclo inició con un doble concierto en el Estadio Nacional, del cual se desprendió un álbum; además del disco de estudio «Los Prisioneros». Sin embargo, tras dicha placa, Narea volvería a dar un paso al costado. En 2004, fue el cierre definitivo de Los Prisioneros, con el disco «Manzana», en el que participaron Gonzalo Yáñez y Sergio Badilla, y contó con la colaboración de figuras como Álvaro Henríquez y Beto Cuevas.

A pesar del paso del tiempo, las canciones de «Corazones» siguen más vigentes que nunca, marcaron una generación e inspiraron a las nuevas. A la fecha, y considerando las estadísticas desde el disco, la plataforma de streaming Spotify, «Tren al sur» cuenta con más de 64 millones de reproducciones; «Amiga mía» con 16 millones; «Corazones» con 11 millones y «Estrechez de corazón», con 10 millones, números que resumen el gran éxito de esta publicación a lo largo de los años.

Sobre Miguel Yáñez Hernández 1401 Artículos
Director agendachilena.cl, periodista PUC. Difusor de la música chilena y fanático del fútbol. Busca descubrir cada día historias, personajes, lugares, situaciones y recuerdos. Asiduo a la investigación y estadística.