Viajes, independencia y amor: Dúo chileno – argentino Helado Infinito presenta su primer disco “Canciones Dispersas”

Fue en un “mochileo” por México, cuando la chilena Loreta Neira (voz y guitarra) y el argentino Víctor Borgert (voz, guitarra y trompeta) dieron forma a “Helado Infinito”, una propuesta musical que mezcla electrónica, hip hop y folk, con harto énfasis en las letras y un toque de amor e independencia.

Los viajes por distintos lugares significaron una etapa de autoconocimiento y de conexión mutua, que dada la acción del “no quedarse solo” en un lugar desconocido, en donde surgieron experiencias que finalmente se plasmaron en canciones, que tienen relación con “el aprendizaje social y personal, el bajar las expectativas y dejarse encantar por lo que sea que venga”, según mencionó en agendachilena.cl Loreta Neira.

Y así fue como se configuró “Canciones Dispersas”, el álbum debut del dúo, que tal como explica la artista chilena, “habla de nosotros y de nuestro sentir para con el mundo. Es un disco muy personal, muy existencial y muy alegre a pesar de todas las críticas que tenemos con el movimiento del mundo actual. El principal motor era divertirnos, hacer lo que nos gusta y poder viajar con eso, disfrutar, sacar lo malo, exorcizarlo con canciones, hacernos bien y hacerle bien a quien nos quiera escuchar”.

El material fue grabado de manera independiente, en un computador durante un año y medio de aventura, aunque la primera canción llegó en marzo de 2016, “Para siempre es mucho”, días antes de emprender este recorrido desde La Plata, Argentina. “Cuando estábamos de viaje trabajábamos en cualquier cosa: bares, centros culturales, hostels, dando clases de música, etcétera, y cuando teníamos momentos libres nos poníamos a grabar. Nos armábamos improvisados estudios en cada casa en la que estábamos. Hacíamos pies de micrófonos con palos de escoba y esa onda, bien artesanal”, recuerda Neira. El arte del disco estuvo a cargo del chileno Matías Lobos.

Así fue como grabaron canciones en Ciudad de México, Oaxaca de Juárez, Cozumel, Puerto Morelos, e incluso en Munich, Alemania, donde también contaron a la distancia con la colaboración de amigos en líneas de guitarra y de bajos. Durante tres meses estuvieron en Europa, brindando conciertos en Eslovaquia, donde incluso gente se quedó afuera por lo colmado que esta el lugar, y con varios shows en Francia. En el proceso, participaron los músicos argentinos David Pitucardi, Marco Dómini, Ramiro Rodríguez, Evangelina Viscoitaliano, Santiago Llorente, Maxi Ledesma y Franito González, además de la mexicana Julia Zenteno y el peruano Carlos Loarte.

“Más que rescatar cosas específicas de cada lugar, creo que como cada canción fue hecha en un lugar diferente, cada una tiene una impronta y una onda bien distinta, y eso es un reflejo claro del momento que estábamos pasando. Cada lugar está plasmado de forma muy personal en cada canción, por eso a nosotros nos gusta decir que todo el disco es nuestro álbum de fotos de ese viaje”, resume.

Cozumel, México. Foto: Árbol Palmera.

Sin embargo, y tras presentar en vivo el disco en Argentina y Uruguay, aún queda un destino por recorrer, a pesar de la cercanía. Es por ello que para noviembre ya agendaron fechas en nuestro país: el viernes 3 en Sala Master de Santiago, y el sábado 4 en La Finca de Valparaíso. El objetivo es armar una gran fiesta y llegar al público nacional. Para la ocasión, vienen con una banda que completan Evangelina Viscoitaliano en sintetizadores, Ignacio Pello en bajo, Andrés Sartison en batería y David Pitucardi en guitarra eléctrica. Victor en trompeta, guitarra y voz, y yo, Loreta, en guitarra y voz.

¿Cuál es la propuesta que presentarán en Chile? ¿Qué tipo de influencias chilenas o de músicos de nuestro país nos entrega su música?

“A nosotros nos gusta decir que Helado Infinito somos Victor y yo, pero además todos nuestros amigos, porque es así. Cuando volvimos a Argentina, le pedimos a nuestros amigos si nos podían acompañar en la presentación del disco, y se coparon y en un mes se aprendieron todos los temas y los conciertos de allá salieron súper lindos, así que les pedimos si podían venir a Chile y también se coparon, así que la presentación acá será con banda completa, y estamos súper contentos por eso. El concierto va a estar lindo, y es todo autogestionado, así que esperamos que el público de aquí se cope y vaya a vernos, a apoyar la música independiente y hecha con todo el amor.

A mi me encanta la música chilena. Soy gran fan del pop chileno de Javiera Mena y Álex Anwandter, por ejemplo. Soy muy fan del viejo Gepe, también. Me gustan mucho los Ases Falsos, la Valentina Novales… Hay una movida de música independiente chilena que me parece súper potente y que escucho harto, y seguro eso influencia los temas de Helado. Últimamente ambos escuchamos mucho Pedropiedra, también, nos encanta. Me gusta mucho el rap chileno, me parece de una calidad increíble, mucha fuerza y mucho talento. La poesía de Violeta y de Víctor también me llena el corazón. Toda la música que escuchamos nos influencia un montón, y ambos escuchamos mucha música chilena”.

El helado es uno de los postres favoritos de la gente, y para muchos, el deseo es que nunca se acabe. ¿Cómo surgió el nombre, y como se relaciona este con su propuesta musical?

“El nombre surgió justamente porque nos encanta el helado, y una noche tomando helado en la ciudad de La Plata hablamos sobre la hermosa felicidad que nos da la idea del Helado Infinito. Decidimos ponerle ese nombre porque es un concepto fresco que nos pone contentos, que en general incluye amigos, familia y algún panorama entretenido. Cuando uno está triste, toma helado y se siente mejor, ¿o no?”.

“Helado Infinito” pudo lanzar su disco en formato físico gracias a una campaña de financiamiento colectivo, a través de Ideame, resultando exitosa gracias al apoyo de sus familias, amigos y gente que ha escuchado su música.

Sobre Miguel Yáñez Hernández 908 Artículos
Director agendachilena.cl, periodista PUC. Difusor de la música chilena y fanático del fútbol. Busca descubrir cada día historias, personajes, lugares, situaciones y recuerdos. Asiduo a la investigación y estadística.